Ayer atendí a una nena de 6 años que me dibujó una familia donde ella estaba en una esquina, muy chiquita, y los padres gigantes pero sin cara. Winnicott diría que el dibujo es un objeto transicional, un espacio potencial donde la nena procesa lo que no puede verbalizar. Y tiene razón, pero lo que Winnicott no te cuenta es cómo explicarle a los padres que su hija está expresando algo importante sin que se pongan a la defensiva. La clínica infantil es fascinante pero el trabajo con la familia es el verdadero desafío. ¿Quién más atiende niños acá?
Lorena, gracias por normalizar esto. Yo como terapeuta integrativa recién empezando tuve un episodio de burnout al primer año de ejercicio y me dio mucha vergüenza. Sentía que si yo no podía manejar mis propias emociones, cómo iba a ayudar a otros. Mi supervisora me dijo algo que no olvido: ‘No te conviertes en terapeuta a pesar de tu sufrimiento, sino A TRAVÉS de él. Tu herida no es un obstáculo: es tu herramienta más poderosa, siempre y cuando la trabajes.’ Desde entonces voy a terapia personal religiosamente.