Quiero compartir la realidad de ejercer como psicólogo clínico en RD. Aquí la salud mental sigue siendo un lujo. El sistema público tiene poquísimos psicólogos, la gente todavía piensa que ir al psicólogo es ‘de locos’, y los seguros médicos cubren ridículamente pocas sesiones. Pero hay algo positivo: la pandemia cambió la conversación. Ahora se habla más de salud mental, hay más demanda, y los jóvenes vienen sin tanto estigma. ¿Cómo es la situación en sus países? Me interesa mucho comparar.